CNEP propone optimizar compras, gestión fármacos y dispositivos médicos en hospitales, mejorando uso canales de compra, calidad y ampliando inversión
Dada la envergadura del gasto hospitalario en fármacos y dispositivos médicos, que en 2023 alcanzó los 1.500 millones de dólares —equivalente al 2% del gasto operativo del Gobierno Central y al 25% del presupuesto destinado a bienes y servicios—, el análisis de la CNEP identifica que para abordar dicho escenario, uno de los focos principales debe ser , robustecer el proceso de compra y gestión de hospitales.
Cabe precisar que el ritmo de crecimiento de dicho gasto para el período 2018-2023 supera al de población y también al del gasto operativo del gobierno central, siendo para el primero un 23%, para el segundo un 15% y para el tercero un 19%.
Entre 2018 y 2023, la proporción de personas mayores de 60 años se elevó de 16,6% a 19,2%, lo que impacta en mayor demanda de servicios de salud y recursos públicos. De ahí, que optimizar las compras y gestión de fármacos y dispositivos médicos, será clave para garantizar la sostenibilidad del sistema de salud en el largo plazo.
Si bien el proceso de compra de medicamentos y dispositivos médicos que realizan los hospitales se compone de varias etapas en las que interactuán múltiples factores, un componente clave son los “comités de farmacia” (grupo de profesionales de los hospitales que selecciona la gama disponibile de medicamentos e insumos a los que se puede acceder). La CNEP propone medidas para optimizar su labor: mejorar la transparencia y fundamentación de sus decisiones, gestionar posibles conflictos de interés y apoyar la toma de decisión basada en evidencia.
La CNEP identifica una importante diferencia de más de 50% en los costos de fármacos y dispositivos médicos usados en ciertas cirugías entre hospitales de la red. La paquetización de actividades hospitalarias, especialmente en cirugías de baja complejidad, es una estrategia con éxito comprobado internacionalmente que permite reducir estas brechas. Se basa en definir un conjunto estándar de fármacos y dispositivos médicos a utilizar en la atención, lo que ayuda a reducir costos, minimizar desechos y mejorar la planificación de compras y programación sin afectar los resultados sanitarios.
Respecto a los canales de compra que los hospitales utilizan para adquirir estos insumos, la CNEP identifica espacios para aprovechar mejor las alternativas disponibles, aumentando la resiliencia de la red y la eficiencia del gasto.
En este sentido, la compra de los hospitales que es intermediada por la Central de Nacional de Abastecimiento (CENABAST), si bien presenta beneficios respecto al ahorro que genera (130 millones de dólares en 2023), también aumenta la dependencia de la provisión de un insumo transversal en la red a un único proveedor, aumentando el riesgo de afectar la continuidad de la atención ante la interrupción del suministro por causas sanitarias. La adjudicación múltiple o el uso del canal de ‘Convenio Marco’ permitirían aumentar la resiliencia de la red.
Si bien el canal de intermediación de compras gestionado por CENABAST es el segundo más utilizado por los hospitales para adquirir fármacos e insumos, representando alrededor del 25% del gasto anual en estas adquisiciones en 2023, también presenta desafíos en cuanto a la puntualidad de las entregas. De los pedidos gestionados en dicho periodo, un 33% llegó antes de la fecha programada, mientras que un 43% experimentó retrasos, con un promedio de 9,1 días adicionales sobre lo comprometido.
El canal de compra denominado ‘Compra Coordinada’, que permite a varios hospitales unir esfuerzos para adquirir insumos al consolidar la demanda, y que podría reducir los precios entre un 5% y un 30%, actualmente representa solo el 5% de las licitaciones. Un mayor uso de este canal permitiría una mayor eficiencia de los recursos disponibles.
Otro factor que afecta la eficienca en los procesos de compras de hospitales, y limita la adquisisción segura de productos, es el bajo porcentaje de dispositivos médicos que cuentan con registro sanitario (proceso por el cual el ISP evalúa calidad, seguridad y efectividad de un producto). Si bien en Chile la normativa en torno a los fármacos exige que el 100% de estos cuente con registro sanitario antes de ser comercializados, dicha disposición no es obligatoria para la mayoría de los dispositivos médicos. De ahí, que el 99,98% de los que se venden a nivel local, no cuentan con dicho registro.
La Ley de Fármacos II (LF2), que se discute desde 2015, ha avanzado lentamente debido a diferencias en torno a fármacos, pero no así en dispositivos. Al respecto la CNEP propone separar el actual proyecto de ley para discutir estos dos temas de forma independiente.
Respecto a la gestión de inventarios, la baja capacidad para precisar la merma asociada a las compras de estos insumos se debe a diversos factores, entre los cuales se encuentran: la existencia de bodegas periféricas que pueden albergar alrededor del 40% del inventario sin un control adecuado; la infraestructura deficitaria de las bodegas, tanto en capacidad como en calidad; y la diversidad de herramientas de gestión, que pueden restringir la gestión interna, como la consolidación del stock de insumos a nivel de la red. A modo de ejemplo, estimación a partir de auditoría de la Contraloría General de la República sugiere una merma de 1,28% en fármacos, mientras que el valor promedio de dicho indicador en los compromisos de gestión asociados a los hospitales es cercano a 0,66%. Por otro lado, no se cuenta con merma asociada a dispositivos médicos y la capacidad para medir la merma en las bodegas periféricas es casi nula.
La CNEP identificó estrategias a nivel nacional como internacional que permiten mejorar la gestión de inventario de hospitales mediante asociaciones público-privadas, donde el rol del privado es prestar servicios de recepción y consolidación de despachos, servicios de última milla e inversión de equipamiento para la gestión de inventarios en los hospitales a los cuales se presta servicio. La evidencia internacional sugiere disminución del 23% en inventarios y cumplimiento del 99,96% en la entrega, a nivel nacional se encuentra la reducción del costo de almacenamiento en un 70%.